Nuestros juegos de la infancia…

Si tengo que hablar de mi juego de la infancia, sin duda, era muy simple y fácil de escoger. A media tarde, recuerdo subir al 5º piso, donde vivía mi primo; en su habitación ya tenía preparado los dos tacos de madera (uno azul y otro verde), una canica y dos figuritas de madera en forma de puente de color amarillo.

Las normas eran muy simples: ganaba aquel que metiera la canica por debajo del más veces durante el partido. La canica no se podía tocar con la mano y la única regla era no golpearse los dedos con el taco de madera… El partido duraba lo que durase nuestras ganas de divertirnos.

El premio era una buena merienda en el descanso del partido, con una sudada interesante y las rodillas por el suelo no sufrían por la infancia que atesoraban…

Fácil, sencillo… ¡y superdivertido!

Ah,,, y cuando nos cansábamos, aprovechábamos las tecnologías, una videoconsola, con el juego GOAL… donde el mejor rato era cuando decidíamos marcarnos un gol en propia, o conseguíamos enchufar una chilena… que nosotros acompañábamos cual aficionados ultra en la hinchada local: «no pares, sigue sigue… no pares sigue sigue…»

#Gamificar desde la infancia… porque gamificando también se aprenden los valores de la amistad y de la familia.

La infancia es el sueño de la razón

Jean Jacques Rosseau