¿Es necesario con-vencer para convencer?

¿Es necesario con-vencer para convencer?

Comienza un nuevo curso, con nuevas propuestas, nuevas ideas… y por supuesto retomamos el blog para compartir con todo aquel que lo desee reflexiones, materiales, actividades… ¿se cumplirá eso de curso nuevo, vida nueva? No sé si vida nueva, pero mismas motivaciones y mismas ganas de seguir aprendiendo y compartiendo.

Soy uno de los ‘afortunados’ que puede participar en un curso tutorizado del #INTEF. En este caso, mi primer curso tutorizado, ha sido el «E-PORTFOLIO» desde el punto de vista educativo, com ouna herramienta de aprendizaje y evaluación. A lo largo del curso espero poder compartir con vosotros lo aprendido.

En este caso las líneas de esta entrada surgen por motivo de una pregunta que me hago gracias a una de las actividades. A grandes rasgos, la actividad propuesta te pregunta ¿cómo se puede convencer a tus compañeros profesores de que el curso de inglés avanzado que estás realizando está siendo provechoso? ¿y cómo puedes convencer y demostrarlo al Equipo Directivo?

Más allá de la actividad, con la que, a través de una simple pregunta, anima a pensar diferentes y diversas ideas, debatirlas con los compañeros, etc. me rondan en la cabeza varias cuestiones, todas con el verbo CONVENCER como el centro: ¿es necesario convencer en la educación? ¿cómo puedo hacerlo? ¿tengo que convencer a los alumnos de ‘cualquiercosa’?

Antes de continuar, os regalo un vídeo de Elsa Punset en El Hormiguero, habla de ‘convencer’, ‘con-vencer’, confianza,…

En los pocos años de mi experiencia como docente, voy descubriendo poco a poco que a los chicos hay que ganártelos uno a uno, poco a poco, con diferentes estrategias para cada uno, ya que como se dice habitualmente: «cada uno está hecho de su padre y de su madre». Cuando se consigue cierta ‘confianza’ entre el alumno y el profesor, muchas veces se consigue un mejor rendimiento del chico; también es cierto que es un aspecto muy complicado de gestionar: ¿hasta dónde llega la confianza? Se puede educar también para saber diferenciar momentos y lugares con la misma persona: no es lo mismo estar en el aula, o estar en el patio… ¿pero para ganar la confianza del chico es necesario convencerle?

Dice la WikiPedia que convencer se trata de «conseguir con razones y argumentos que una persona actúe o piense de un modo determinado». Suena un tanto ‘estricto’, ¿verdad?. ¿Queremos que alguien piense de un modo determinado? Sin embargo, la RAE utiliza una definición muy sutil: «Incitar, mover con razones a alguien a hacer algo o a mudar de dictamen o de comportamiento». Creo que el quiz está en el verbo «MOVER».

Para convencer creo que lo más sencillo y lo más efectivo es transmitir con la propia vida que algo realmente merece la pena. Las grandes figuras de la historia se recuerdan en muchos casos por sus palabras, pero lo que más llama la atención es su forma de actuar, de hacer las cosas, de mostrar al mundo que realmente algo concreto merece la pena. Se me ocurre ahora pensar en Nelson Mandela o Martin Luther King… (podría aumentar esta larga lista)

A veces pensamos que con tanta palabra (¿políticos?) conseguiremos ‘vencer’ o ‘con-vencer’ a otros, sin embargo, en el mundo de la docencia creo que lo más oportuno es contagiar para convencer. Porque cuando se contagia lo positivo, ganamos todos. Todos estamos en el mismo barco y debemos remar para conseguir lo mejor de nuestros alumnos… y todo ello pasa por sacar lo mejor de cada uno de nosotros.  ¿te apuntas?

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